Etiquetas

2018/09/13

Arga bizirik - Arga vivo, dando a conocer el problema de Santa Engracia en los medios de comunicación


A día de hoy, hay que estar al día con las redes sociales y medios de comunicación, y nosotros no podemos fallar a toda esta tecnología del siglo XXI. Además de nuestra cuenta de twitter y de facebook, estamos intentando darnos a conocer en foros y en diferentes medios de comunicación.
La posible reparación, aunque sea provisional de la presa de Santa Engracia, ha hecho que nos tengamos que movilizar como nunca habíamos pensado.
Esa reparación es una aberración tanto medioambiental, como económica. No se puede gastar dinero público en una obra en contra de directivas, directrices y estrategias europeas en cuanto a ríos...
Hay una propuesta de plan fluvial del propio ayuntamiento que habla de la cantidad de obstáculos que hay en el río, concretamente haciendo énfasis en esta presa...
Subvenciones y ayudas cobradas en Navarra (por diferentes Gobiernos) para retirar presas en desuso...

Río Arga a su paso por el puente del Plazaola, esta primavera

Igualmente experiencias de estos días en otras ciudades y lugares, como la del Manzanares en Madrid donde se han abierto 9 presas para renaturalizar el río, la retirada de una presa hinchable en el río Segura en Murcia, o la noticia de que en Guipuzcoa se vayan a invertir 16 millones hasta 2034 en la eliminación de 123 obstáculos fluviales para recuperar 365 kilómetros de río...
Y nosotros... ¿¿¿¿a reconstruir una presa que el propio río ha roto????
Alardeamos mucho de zonas verdes, de una Pamplona cruzada por un río, de Navarra tierra de biodiversidad, de tener visón europeo (el mamífero más amenazado de Europa) en aguas navarras... pero a la hora de la verdad, zasca!!!!

Huella de visón, en el barrio de la Txantrea, Pamplona

Así que aquí estamos nosotros, para hacer ver que hay cosas en las que todavía nos queda mucho por aprender, y que solo mejorarán con una buena educación ambiental de base... Por ello, nos hacemos eco, con esta posible reparación de Santa Engracia como telón de fondo.

DIARIO DE NOTICIAS DE NAVARRA

DIARIO DE NAVARRA  

GUAIXE 

NAVARRA.COM
 
XALOA
https://www.youtube.com/watch?v=bm3SwVflyQk&feature=youtu.be

PAMPLONA ACTUAL 

Seguiremos saliendo en los medios para intentar dar a conocer a la ciudadanía lo que pasa en los ríos realmente. Como son y como tienen que ser, la flora y fauna que albergan, las diferentes problemáticas, los beneficios de tener un río natural... 
Y por ello, seguiremos peleando por que esta presa no se repare, tanto a nivel colectivo, como a nivel individual, ya que los apoyos que estamos recibiendo son muchos y variados.
¡¡¡¡Por un Arga vivo!!!!





2018/09/08

Desmontando una por una las diez supuestas razones para la reparación de la presa de Santa Engracia. Santa Engracia NO se arregla.

A pesar de que se dan razones desde el "Club Naútico Navarra" para arreglar la presa de Santa Engracia, no se ajustan a la realidad en la que vivimos... En esta entrada, las desmontaremos una a una.



El remo en Pamplona necesita una solución, pero esta no pasa por reparar la presa de Santa Engracia, ya que...
 
1.- Ninguna de las presas de Pamplona posee protección como bien patrimonial, entre otras cosas porque poco queda de la fábrica original medieval.

2.- Un estudio detallado sobre las inundaciones en Pamplona señala como primer elemento a corregir el Puente de la Rotxapea, pero también señala la negativa incidencia de los azudes de la Rotxapea: "Adicionalmente a las actuaciones a ejecutar en este proyecto, dicha alternativa 2 permite a futuro que si se mejora la capacidad hidráulica del puente de Curtidores, se aumente el nivel de protección de la zona, para una magnitud de evento mayor de 50 años de periodo de retorno. Otras actuaciones adicionales cómo la sustitución de azudes cercanos también aumentaría el nivel de protección en el barrio de la Rochapea, aunque previsiblemente en menor medida que con la actuación sobre el puente de Curtidores".
(“Definición de actuaciones estructurales preventivas en base a un estudio hidráulico del río Arga en Pamplona “ Dra. R. Gastesi Barasoain, Departamento de Sistemas de Información Territorial. Sección de Ingeniería del Agua. J. I. Alfonso Pezonaga, R. Pérez Villanueva, I. Iribarren Berrade. Área de Proyectos y Conservación Urbana. Ayuntamiento de Pamplona. Dr. J. J. López Rodríguez. Departamento de Proyectos e Ingeniería Rural. Área de Ingeniería Hidráulica. Universidad Pública de Navarra. C. Pérez Martín Departamento de Desarrollo Rural, Industria, Empleo y Medio Ambiente. Servicio del Agua. Gobierno de Navarra).

3.-Ninguna especie autóctona necesita de agua embalsada para su desarrollo y sí en cambio muchas de las especies invasoras. La presencia del lucio y del pez gato sería impensable en Pamplona sin presas como la de Santa Engracia. La presencia hoy esporádica de truchas en Pamplona sería más habitual sin esas mismas presas.

4.-La presa nada tiene que ver con el caudal mínimo del río, que es independiente del embalsamiento, ni los datos que se ofrecen (0,5m3/s) se ajustan a la realidad. Este verano sin presa, el Arga en verano no ha bajado de 1,70 m3/s. Más que lo que llevan ríos el Salazar o el Eska en su desembocadura, el Aragón en Jaca o como el Zadorra en Vitoria. De hecho, cabría afirmar, sin lugar a duda, que es precisamente el agua embalsada y poco oxigenada lo que más se puede alejar del concepto de higiene que airea el Club Náutico

5.- Ya no existen ni el molino, ni la hidroeléctrica, ni la fábrica para los que existía la concesión de agua. Sin ellas, la presa carece de valor funcional y por ello organismos como la Confederación del Ebro y el Gobierno de Navarra recomiendan el derribo de estos obstáculos obsoletos en el cauce de un río. Y sí “a nivel europeo hay unas directrices y recomendaciones sobre presas” que nos afectan de lleno porque el Arga es un río europeo de pleno derecho y cuyo cumplimiento ya se está llevando a la práctica en Navarra en los últimos 10 años. El  próximo gran hito: el derribo de la presa de Artikutza.

6.- Al no precisarse de qué ciudades se habla, este punto resulta especialmente vago y subjetivo. En el río Segura en Murcia, quizá por el criterio señalado por el Club Naútico de Navarra, se instaló un presa hinchable hace 10 años. Este mes de mayo el ayuntamiento de Murcia decidió por unanimidad retirar esa presa hinchable por razones estéticas, higiénicas y medioambientales. Otro claro ejemplo es el del Manzanares en Madrid, donde se han abierto todas las presas existentes en la ciudad.

7.- El club cuenta con 42 remeros que son los grandes perjudicados por la rotura de la presa. El resto de usos recreativos siguen presentes, e incluso mejorados al reducirse tanto la probabilidad de ahogamientos como la mejora de la calidad del agua. Se observa, de hecho, una importante presencia de personas en las nuevas playas del río.

8.- El ayuntamiento en su plan fluvial presentado en febrero de 2018 señaló el interés de derribar la presa de Santa Engracia. La naturaleza actuó ahorrando a Pamplona los gastos de derribo. Todo gasto en reparación es excesivo, medioambientalmente nocivo y legalmente inviable sin los permisos pertinentes de Gobierno de Navarra y Confederación Hidrográfica del Ebro, organismos que ya han puesto en la práctica el derribo de presas similares. Nunca la reconstrucción de una presa obsoleta y sin concesión de agua.

9.- Si alguien es consciente de la endeblez de este punto es la Confederación Hidrográfica del Ebro. Un río que corre huele menos que el agua estancada y sin oxígeno. De hecho la Confederación Hidrográfica del Ebro está promoviendo el proyecto Life Ebro Resilience en la que para paliar y evitar inundaciones desarrolla 6 áreas de interés, rezando la cuarta: "4.  Contribución al cumplimiento de objetivos ambientales de la Directiva Marco del Agua, mediante la recuperación de la continuidad longitudinal fluvial y la mejora de la calidad del agua". Esto es, eliminación de presas y azudes.

10.- Efectivamente la presa afecta a muchos ciudadanos que quizá ahora duerman más tranquilos en caso de crecidas y no oigan el SMS de alarma por inundaciones, y de muchos usuarios del parque fluvial que se sorprenden ante un río que corre vivo y sin malo olores, en vez de una lámina cosmética que esconde inmundicia de todo tipo, biológica y otros residuos arrojados a sus negras aguas.


Sin duda alguna, el río está más vivo y bello sin la presa, y sus habitantes más cercanos, más seguros.


2018/09/04

Carta del río Arga


Kaixo vecinas y vecinos.
Soy el rio Arga y os escribo para confesaros por qué derribé la presa de Santa Engracia y por qué no me parece  que el ayuntamiento de esta gloriosa ciudad la pretenda reconstruir.
Os recordaré que yo ya discurría por estos lugares millones de años antes de que llegarais los humanos con esas ganas de dominar el mundo. Me caísteis bien y la convivencia fue bastante buena durante siglos, siempre me ha gustado sentir a la chavalería bañándose en mis pozas, escuchar las conversaciones de las lavanderas y sentir la adrenalina de los pescadores. Dentro de lo que cabe, me respetabais y yo podía  seguir siendo río.



Las cosas se fueron poniendo muy feas durante la segunda mitad de vuestro siglo XX, me convertisteis en una cloaca, os empeñasteis en dragar y estrechar mi cauce. Lo que casi me remata fue la construcción de las presas de Sarría que me arrebataron los rápidos donde yo empezaba a respirar.  Y lo que es peor, me disteis la espalda, os fuisteis a bañar a las piscinas y nadie venía a visitarme a las orillas.  Menos mal que hago mis terapias y me desbordo saltando por encima de los diques para recordaros que el terreno inundado también  es de un río que sigue vivo. Os confieso que esto de desbordarse me produce  una gran alegría, algo parecido a lo que sentís cuando os desbordáis en los Sanfermines, que bien que os oigo.



Afortunadamente, hasta en los peores momentos he mantenido amistades, como la gente de Gares e Iruña que constituyeron Arga bizirik a finales de los 70 y organizaron las bajadas de barcas por mis infectas aguas para denunciar las agresiones a las que me veía sometido. Hoy mis amigos y amigas ya son cuadrilla. 



Por ellos me enteré de que en el año 2.000 se aprobó la Directiva Marco del Agua. Al parecer no era yo el único rio maltratado, había toda una epidemia europea de ríos enfermos. Desde aquel momento hay leyes que nos defienden, aunque no siempre se cumplan y siga habiendo gente que quiere seguir dragándonos y extrayendo  todavía más agua.  Pero la situación ha mejorado sensiblemente: depuráis parcialmente vuestra mierda antes de verterla en mi cauce, me habéis vuelto a mirar desde  el paseo del Arga, me navegáis con barcas y piraguas y hasta la chavalería viene a bañarse con sus gritos de alegría. Ya no me siento tan indefenso.



También me contaron  que en otros ríos habían comenzado a derribar presas que estaban en desuso, como muchas de las que soporto. Fue muy  buena noticia, porque las presas son un sin vivir, los ríos llevamos agua, pero también arrastramos piedras, nos gustan los rápidos donde nos oxigenamos y no queremos que nuestros peces tengan barreras.  Para que os hagáis una idea, una presa es  como una embolia en vuestras  arterias.



Estuve con la ilusión de que me quitaran alguna presa, pero ni por esas. Así que este invierno pasado, me tomé la justicia por mi mano y abrí un boquete en la presa de Santa Engracia, con el convencimiento de que estaba ahorrando recursos al erario público, ya que tarde o temprano  tendrían que eliminarla. Por eso estoy muy sorprendido de que el ayuntamiento de Iruña, lejos de reconocer mi labor,  quiera levantarla de nuevo, dicen que provisionalmente,  pero me temo eso de “provisional para siempre”.  Lo hacen a petición del club de remo, pero al parecer no han tenido en cuenta la opinión de los amigos de los ríos.



No quiero terminar sin dedicar  unas palabras a  los remeros. Tengo que confesaros que el deslizamiento de vuestros remos es una mezcla de caricias y cosquillas que hacen estremecer mi sensualidad fluvial. Pero Santa Engracia no es el único lugar para cortejarnos, quedan todavía muchas presas en la Cuenca de Pamplona con buenas láminas de agua y si necesitáis espacios más amplios os ofrezco Belaskoain en la cola de las presas de Sarría. Y fuera del río tenéis  también las balsas de la Morea y de Zolina. 



Sin más me despido, esperando el invierno, a ver si abro otro boquete en la presa de San Pedro. Recibid un gran fluvioabrazo de vuestro río, que os quiere, 
el ARGA.


2018/08/30

Pamplona - Iruña quiere ir contra corriente...

Ayer, desde el Ayuntamiento salió a la luz una noticia que la verdad no acabamos de entender…
http://www.noticiasdenavarra.com/2018/08/29/vecinos/pamplona/el-ayuntamiento-reparara-provisionalmente-la-presa-de-santa-engracia-hace-falta-un-profundo-debate.
Y es que, parece que se está pensando en un arreglo provisional para la presa de Santa Engracia. Como es lógico, esta propuesta no hay por donde agarrarla. Gastar dinero público en una acción provisional… ¿no hay mejores sitios donde invertirlo?
Mientras que en Europa se intensifican los esfuerzos en demoler presas viejas y obsoletas, y/u otros obstáculos que actúen como barreras en los cursos fluviales, y se proponen y se financian acciones que permitan gestionarlos de forma más adecuada mediante una restauración más eficiente que mejore la conectividad de los ríos... parece que en Pamplona prefiere ir, nunca mejor dicho, contra corriente.

 Demolición en el río Elortz de la presa del antiguo molino harinero bajo Zizur. No sólo se demuelen presas en desuso y cuya concesión se da por finalizada lejos de nuestro entorno. Demoler estas presas es una necesidad para el río y para nuestra sociedad. Aún puede apreciarse la fábrica de la misma (9 de marzo de 2012)


Parece que la madre naturaleza, siempre sabia, ha querido hacer, de nuevo, visible su acción, y ha decidido demoler otro de los obstáculos que había a su paso: la presa de Santa Engracia. Y decimos hacer visible, porque muchas de las personas que tenemos criterio técnico, sabemos que cuando se altera el curso de un río, éste siempre intenta de una manera u otra, recuperarlo. Y para muestras, no un botón, sino miles: inundaciones que afectan a construcciones en zonas inundables en periodo de retorno, presupuesto perdido en infraestructuras que poco o nada tienen que hacer ante avenidas extraordinarias... y podríamos seguir, pero nos estaríamos desviando del tema principal de este artículo.

Inundación en la zona del puente de Curtidores (12 de febrero de 2009)
 
Volvamos al tema que nos ocupa. Es una Directiva Europea, la Marco del Agua  del año 2000, la norma a partir de la cual se han empezado a poner más énfasis en la eliminación de obstáculos que impiden la permeabilidad de los ríos en toda Europa, pero, para más “inri”, es que incluso ya anteriormente la normativa estatal hablaba de la demolición de presas cuando ya estuvieran en desuso, de una manera u otra, desde 1967 con la Instrucción para el Proyecto, Construcción y Explotación de Grandes Presas (en su artículo 100 de abandono y demolición y presas), y posteriormente con la modificación del año 2012 del Reglamento Público Hidráulico, además de muchas otras, pero no es cuestión de aburrir.
Volviendo a nivel europeo, hay iniciativas como el proyecto AMBER (Adaptative Management of Barriers in European Rivers), financiado por el programa europeo Horizonte 2020, un proyecto de investigación multidisciplinar que cuenta con un presupuesto de 6,2 millones de euros, que bajo el lema “Let It Flow”, promueve la gestión adaptativa de las barreras artificiales presentes en los ríos europeos como presas y azudes, con el fin de mejorar la continuidad y el estado ecológico al compatibilizar la reducción del impacto ambiental y los beneficios económicos de la explotación del agua. Mediante AMBER se busca la implicación de la ciudadanía a la hora de documentar las barreras existentes en los ríos europeos a través de una aplicación móvil “Barrier Tracker”, desarrollada para Android en la Play Store y para iOS en la App Store, traducida a casi 23 idiomas de modo que todos los países del EC puedan usarlas, y sobre el cual las primeras conclusiones afirman que existe un promedio de una barrera a la conectividad por kilómetro de río. Una barbaridad.
Y no sólo eso, sino que ya en la Comunidad Foral, tenemos ejemplos de proyectos, algunos con financiación europea, en los que se ha intentado mejorar, entre otros aspectos, la conectividad fluvial: Life GERVE ("Gestión Ecosistémica de Ríos con Visón Europeo" 2005 - 2007), Life + Territorio Visón (2010 - 2016) en los Tramos Bajos del Arga y Aragón... y además, curiosamente, en el mismo curso fluvial, en el río Arga. U otros más recientes como el LIFE Irekibai en la zona cantábrica, cuyo lema es: “Mejorando la conectividad y los hábitats en los ríos compartidos por Navarra y Gipuzkoa”. Seguro que a muchos os sonarán las recientes demoliciones y permeabilizaciones de Olloki, Endarlatsa, Ubarán, Inturia, Bera, Ituren, Txaruta... que están recientemente en nuestra memoria como buenos ejemplos de que Navarra está yendo en cumplimiento de las Directivas Europeas.
Algunos de estos proyectos iban encaminados a mejorar el hábitat, principalmente del visón europeo, un pequeño mustélido acuático en peligro de extinción, del que Navarra cuenta con el honor de tener un 70% de los ejemplares del suroeste del continente (y que curiosamente está presente también en la capital foral), pero también el de otras especies (nutria paleoártica, galápago europeo... ), y en el Bidasoa, especialmente para flora y fauna relacionada con el río (alisedas cantábricas, desmán ibérico, visón europeo, sábalo, salmón atlántico, lamprea marina, loina o burtaina).
Pero volvamos al tema: presa de Santa Engracia. Deberíamos alegrarnos de que el obstáculo esté desapareciendo sin hacer nada (aunque también es cierto que sólo ha desaparecido parte y lo ideal sería que se acabase por romper entera)... hemos conseguido mejorar la permeabilidad y la conectividad del río Arga de forma natural, sin invertir presupuesto…

Primeros síntomas de la presa dañada (5 de julio de 2015)
 
Pero no. No todo fluye normal. Salen a la palestra argumentos como el de que una actividad lúdico deportiva, como es el remo, ya no se puede practicar porque ya no hay presa y no hay agua estancada... Se habla de impacto paisajístico y de que el río está “feo” (cuando la belleza es un valor totalmente subjetivo). También se cita que se ha producido un incremento de presencia de basuras, y de olores porque queden al descubierto unos colectores. No es problema de la naturalización del río o de que haya desaparecido una presa... es un problema de que hay menos volumen de agua al no estar estancada y los residuos se ven más...  y sobre los colectores... si producen olor se tendrá que pedir responsabilidad a la entidad responsable de su gestión. Igualmente nos gustarían lugares alternativos para el remo, igual que desde el Ayuntamiento de Madrid se ha ofrecido un embalse para seguir practicando el deporte, por la apertura de presas y renaturalización del río Manzanares.

Azud  de Santa Engracia totalmente roto (17 de enero de 2018)
Como desde nuestro colectivo pensamos que sólo se consigue el respeto a través del conocimiento, ahora que hemos mejorado la conectividad fluvial al eliminar un obstáculo que lo impermeabilizaba, daremos a conocer que el río está recuperando su régimen hídrico natural: hay zonas de remanso, zonas de aguas más rápidas, se acumularán los sedimentos de diferente manera, será más apreciable el estiaje, y aparecen especies de flora y fauna adaptadas a esta variabilidad de hábitat, por lo que, en este tramo, la biodiversidad (entendida como diversidad de especies vegetales y animales que viven en un espacio determinado) es seguro que se incrementará. Por ello, desde este blog nos ocuparemos de hacer ver que hay vida en el río Arga, y de que se verá favorecida, como está ocurriendo en Madrid. Ya lo único que nos falta escuchar sobre las bondades que ofrecía la presa de Santa Engracia es que antes había menos hierbajos y bichos que los que hay ahora… Es lo que tiene tener un Arga Vivo, que por cierto, nosotros como grupo nos alegramos y estamos orgullosos de todo ello. 

Río renaturalizado en puente del Plazaola, algo que queremos, porque de verdad, merece la pena (25 de abril de 2018)
Y tranquilidad, porque desde este colectivo nos aseguraremos de que las administraciones autonómica, estatal y europea... y también local, sigan sabiendo que es así: que el río está más vivo, y sobretodo, haremos lo posible para informarle y recordarle de que no se vaya en contra de lo que marcan sus respectivas legislaciones...
Además, no nos olvidemos del plan fluvial que presentó este mismo Ayuntamiento tan solo hace unos meses. En él, se apuesta por la eliminación de azudes; que mejoraría el transporte de sedimentos y el paso de fauna, y evitaría los efectos de algunas crecidas aguas arriba de las mismos con lo que sería una medida más de minimización del riesgo de cara a posibles inundaciones. Además, se habla de que los azudes de Santa Engracia y Harinera de Ilundáin se encuentran en mal estado y tienen nula utilidad.
Desconcierta ver todos nuestros argumentos aportados para no dilapidar dinero público en Santa Engracia suscritos por el propio ayuntamiento en febrero, y que ahora en agosto se proponga todo lo contrario… Incoherencia total.

2018/08/27

Sobre la presa de Santa Engracia


Últimamente en nuestra ciudad Pamplona-Iruña se debate sobre la rotura ocasionada en la presa de Santa Engracia por las crecidas del río Arga del pasado invierno. Rotura que liberó parte del agua embalsada provocando un descenso del nivel a lo largo de aproximadamente 1000 metros de cauce. Un club de remo con instalaciones en este tramo del río propone, con todo derecho, restaurar y de nuevo cerrar la circulación del Arga para poder continuar con su actividad deportiva sin tener que trasladarse. Por ello ha iniciado una activa campaña por la reconstrucción del azud. Viendo el escenario que ha dejado la presa rota, parte de la opinión pública no ha dudado en apoyar esta petición. Finalmente el asunto ha saltado a la arena política por lo que la polémica y la demagogia empieza a estar a la orden del día.
Frente a este posicionamiento por la reparación del azud, y deseando que no se pierda una oportunidad para mejorar las condiciones del castigado río Arga, quiero exponer otro punto de vista, tratando de incitar a que pensemos si las cosas son tan sencillas como parecen.

Presa rota, con un buen caudal de agua
Buscando apoyos para la recuperación del embalse, desde el Club Náutico primero y después por parte de algún político, se han expuesto ante la opinión pública toda una serie de afecciones que afirman ha producido la rotura de la presa y se han planteado los supuestos beneficios que aportaría su reconstrucción. Se habla de más contaminación, de peor higiene, de perjuicios a la fauna silvestre, a los pescadores, de la aparición de la basura antes sumergida, de mosquitos, del valor histórico de la presa… Se ha hablado también sobre las crecidas, afirmándose, con mucha imaginación por cierto, que las presas en Pamplona son útiles para la gestión de caudales y que no repercuten en las inundaciones. Es estéril polemizar aquí con todo lo dicho. Esto es como cuando nos creemos expertos en todo y lanzamos afirmaciones que tal como está pasando aquí, al final cojean por falta de fundamentos serios. Ya hay mucha información objetiva disponible para quien tenga interés en profundizar y en formarse una idea bien razonada de cada tema concreto y para el que quiera informar con seriedad.
Sin embargo, sí quiero reflexionar sobre otro de los temas planteados: el del valor estético y paisajístico perdido. En esto sinceramente le doy la razón, momentáneamente, al Club Náutico. Es un aspecto más subjetivo y por lo tanto más apropiado para un intercambio de opiniones sinceras. Ciertamente el tramo presenta ahora un aspecto bastante desolado, tercermundista se ha dicho no sin fundamento. No hay más que dar un paseo para ver la presa rota, las defensas en forma de chatarra oxidada de las orillas desnudas tras décadas y décadas sumergidas, los grandes bloques de hormigón por el cauce y nuestras vergüenzas en forma de basura que el descenso del nivel ha dejado al descubierto. Ni siquiera corre el agua, pues en buena parte del tramo sigue embalsada por la capa de colmataciónde la presa. Ante esta imagen se me ocurre plantear dos temas. Uno es el de la chatarra, los desechos y el escombro que ha quedado al descubierto. Es un aspecto que hay que gestionar sí o sí, pero independientemente de que haya o no embalse. El otro aspecto es el del paisaje. Y aquí invito a reflexionar y tratar de imaginar la evolución futura de este tramo si no se recupera la presa. Después de que las próximas crecidas terminen de abrir camino y permitan que el agua realmente corra y resuene. Cuando la vegetación se expanda y recupere las orillas hoy desnudas. Acostumbrados al embalse y con la desolación actual es difícil de imaginar, pero la realidad es que, con un mínimo de intervención,  tenemos la oportunidad de ganar en poco tiempo (los ríos son muy dinámicos) un tramo mucho más natural y saludable, un nuevo tramo sin embalsar que sumar a los pocos existentes en Pamplona, en parajes muy cercanos de Alemanes, Puente de San Pedro, San Jorge… Para mí, tras 25 años observando con mucha curiosidad el río tanto por ocio como profesionalmente,sin duda son los tramos más frescos, amenos y vitales del Arga. Tramos en los que el nivel baja en verano sin que nadie se extrañe, sin que nadie los considere antiestéticos, tramos que les invito  a recorrer con atención.

Agua corriendo en el puente del Plazaola (25 de abril de 2018)
Fruto de una mejor comprensión de la dinámica y la ecología de los ríos y sus riberas y de una mayor concienciación y conocimiento  por parte de la sociedad en general, nuestro concepto de la gestión de estos espacios va cambiando poco a poco. Ahí tenemos a nivel europeo la Directiva Marco del Agua (de obligado cumplimiento), cuyos objetivos empiezan a alcanzarse muy tímidamente, no sin grandes esfuerzos, pues se aborda un campo complejo con muchos intereses en juego y porque enfrenta muchas ideas arcaicas bastante arraigadas. Ideas por desgracia usadas con demasiada frecuencia como arma política con fines totalmente interesados. En cualquier caso, entre los técnicos que planifican la gestión de los ríos en la actualidad, quedan muy pocas dudas sobre el hecho de que presas como la que nos ocupa son muy perjudiciales para la dinámica de los ríos. De ahí la tendencia actual, que curiosamente en Navarra se inició con otros en el poder, a eliminar en la medida de lo posible las que ya no tienen utilidad. En el último estudio presentado sobre el estado del Arga en Pamplona se menciona un tema que no es nuevo y que ya han apuntado trabajos anteriores: la deficiente calidad del cauce en muy diversos aspectos (hidromorfología, grado de naturalidad, bosques de ribera, riesgo de inundaciones…). Parece que en 30 años solo hemos avanzado algo en acercar el río a la ciudadanía y en dejar de usarlo como estercolero y vertedero. En ese estudio se critica fuertemente la actual falta de movilidad del río y se apuesta por la eliminación de obstáculos, mencionándose expresamente a la presa de Sta. Engracia, junto con la de la harinera de Ilundain, como elementos sin utilidad directa cuya eliminación supondría una mejora en el paso de sedimentos, en la movilidad de la fauna, en los efectos de las inundaciones, etc. Una mejora en la salud del Arga que no quedaría restringida al tramo de 1000 m en cuestión, pues en los ríos, por su propia naturaleza, todo lo que se realiza en un punto tiene sus repercusiones aguas arriba y aguas abajo. Soy plenamente consciente de que el río atraviesa aquí la mayor concentración de población de Navarra y es lógico y razonable un nivel alto de urbanización y uso en el mismo en forma de Parque Fluvial. Pero esto es perfectamente armonizable con una muy necesaria mejora de lo que no es sino un elemento natural, y tanto los que ahora tienen el mando del gobierno municipal como los que lo han tenido antes lo saben perfectamente, pues han tenido su asesoramiento técnico. No es por lo tanto de recibo la demagogia política iniciada.

Garza real, una de las protagonistas de nuestro río
Quizá la polémica puede estar en si la presa tenía utilidad o no. Evidentemente para el club de remo la tenía. Es ahí donde los poderes públicos tienen que sopesar por un lado nuestro derecho a un medio ambiente bien conservado y nuestro deber de cuidarlo, y por otro los intereses de grupos privados. Personalmente lo tengo muy claro. Estamos tardando en demoler lo que queda. Lo de cuidar nuestro entorno no es un capricho, es una necesidad y es de sentido común. Por eso tratamos ya de enseñarlo a nuestras hijas e hijos desde la educación primaria.
¡Aprovechemos la oportunidad para mejorar el Arga! ¡Dejemos que el río fluya en Sta. Engracia!

Álvaro Bértolo
Técnico Superior en Gestión de Recursos Naturales y Paisajísticos.